La defensa del exministro de Hacienda, Nicolás Grau, ingresó la respuesta a la acusación constitucional, dejando de manifiesto el por qué los argumentos en su contra no tienen un sustento jurídico.
En el documento, que consignó La Tercera, apunta a que “los acusadores me imputan haber causado un daño presente, medible y de larga proyección por una deuda que superaría el umbral del 45% del PIB (a pesar de haber terminado en 41,5% del PIB el 2025, bajando por primera vez en casi 20 años)”.
Grau expuso que se le acusa de haber contribuido a que la deuda pública superara el 45% del PIB y de “generar cerca de US$10.500 millones adicionales en la trayectoria proyectada de endeudamiento entre 2026 y 2030”. “Es una imagen poderosa. Sin embargo, esa imagen no es efectiva y no ha sido refrendada por ningún organismo multilateral, ni tampoco por clasificadoras de riesgo“, afirmó.
Nicolás Grau recalcó en su respuesta que la acusación constitucional “descansa íntegramente sobre una premisa que los capítulos acusatorios no lograron acreditar“.
“Si esa premisa no está acreditada —y no lo está— entonces la descripción de consecuencias que construyen los acusadores no solo se basa un escenario fiscal catastrofista, sino que además carece de todo sustento jurídico“, agregó.
“Presunción de culpabilidad”
Por otro lado, Grau apunta a las diferencias que existen en dos informes de la Dipres, “las califican como daño, y dan por sentado que ese daño me es atribuible a mí”. Ante esto, acusa “una presunción de culpabilidad que ningún ordenamiento serio puede tolerar“.
De esta manera, sostuvo, “el presente libelo acusatorio no efectúa una exposición clara, precisa y comprensible de los hechos que se me imputan y que permitan configurar la causal de infracción a la Constitución y las leyes invocada, sino que descansa en referencias genéricas a deberes de dirección, coordinación, supervisión y control. En consecuencia, al no existir una imputación fáctica suficientemente determinada, esta cuestión previa debe ser acogida”.
“Otra de las deficiencias de que adolece el libelo acusatorio, que permite sostener que los acusadores no identifican de manera clara y precisa los hechos específicos que configurarían la causal invocada, consiste en el uso reiterado de fórmulas condicionales y presuntivas a lo largo de sus cuatro capítulos acusatorios”, agregó.
Por lo mismo, la respuesta de Nicolás Grau a la acusación constitucional argumentó que “carece de un mínimo estándar de fundamentación“, ya que “no desarrolla una argumentación jurídica suficiente que permita comprender de qué manera los antecedentes invocados configurarían una infracción a la Constitución o las leyes”.