Menos de 48 horas duró el polémico acuerdo entre la bancada de senadores PPD y el Ministerio de Hacienda para conseguir los votos para aprobar uno de los aspectos centrales de la megarreforma que busca impulsar el Gobierno: la invariabilidad tributaria.
Esto, ya que los propios parlamentarios de oposición dieron a conocer una declaración pública acusando “traición” de Jorge Quiroz, luego que presentara una indicación para rebajar aún más el impuesto corporativo y situarlo en 22%.
En la misiva, los senadores Pedro Araya, Ricardo Celis y Loreto Carvajal cuestionaron que “el Ejecutivo pasó por encima del acuerdo que habíamos cerrado y traicionó la buena fe con la que nos sentamos a negociar”.
Los legisladores acusaron que “al bajar hoy la tasa al 22%, el Ejecutivo movió la mesa a escondidas y liquidó el acuerdo que había firmado”.
“Esto no es un tecnicismo. Bajar la base del 23% al 22% significa menos recaudación, y de forma significativa, porque en la práctica la sobretasa de 1,5% queda convertida en un miserable 0,5%. Nosotros llegamos a esta mesa para que el Estado recaudara más y pudiera financiar más y mejores programas sociales, no para regalar recursos. Lo que hace el Gobierno es rebajar la recaudación por la puerta de atrás y dejar a Chile con menos plata para los que más lo necesitan”, argumentaron los senadores PPD.
La bancada de senadores recalcó que sentarse a dialogar con el Ministerio de Hacienda generó costos políticos, pero apuntando a poner a Chile por delante, encontrando como respuesta el cambio de las condiciones que concretaron el acuerdo.
Los senadores PPD dejaron que claro que con este actuar “queda demostrado con qué tipo de Gobierno estamos tratando. Uno dogmático, incapaz de construir acuerdos serios, y que actúa de mala fe. Se firma una cosa y se ejecuta otra. Se pacta sobre una base y después se la mueve a conveniencia. Así no se gobierna un país: así se destruye la confianza y se le falta el respeto a quienes conversaron de frente y con seriedad”.
En vista de esta situación, puntualizaron que “no validarán esta trampa” y no darán sus votos para aprobar uno de los aspectos centrales de la megarreforma del Gobierno de José Antonio Kast.