Luis Thayer, ex director de Migraciones, informó de su renuncia a la militancia del Frente Amplio en una sentida carta de despedida a sus ahora ex correligionarios, a quienes acusó de falta de apoyo al momento de enfrentar la crisis por el caso de los niños haitianos.
En un mensaje enviado a la colectividad a través de redes sociales, Thayer explicó que su salida del FA “tiene que ver con una evaluación muy personal, profunda y extensa hacia atrás, en relación a las expectativas reciprocas entre un militante y su partido. Estoy enfrentando un proceso que es probablemente el más duro que me ha tocado enfrentar y he estado públicamente solo, pagando el costo de una política derivada del ejercicio de un cargo de gobierno”.
En esta línea, el ex funcionario del gobierno de Gabriel Boric lamentó que los apoyos que recibió por esta controversia fueron a nivel interno, esperando un respaldo abierto del Frente Amplio.
“Se valora, pero no basta el apoyo en la intimidad, es necesaria la contención pública ante las arremetidas en contra de uno de los tuyos. He recibido apoyos internos muy valiosos, llamados, palmadas en la espalda, respaldos de segunda fila, respuestas formales, todos solidarios y en general sinceros, y se agradecen muchísimo porque alientan y animan. También ha habido silencios notorios. Pero una defensa o un apoyo del partido que arriesgue algo, la verdad es que no he tenido, y no es que no lo haya pedido”, argumentó.
Luis Thayer recalcó que “cuando un grupo oficialista te denuncia al Ministerio Público y te basurea como delincuente, y es gente del PS la que te llama para ofrecer ayuda en serio, o son compañeros del PC o incluso dirigentes de la DC quienes se ofrecen para salir al frente, o es la exministra del PPD (Carolina Tohá) quien efectivamente sale a defenderte, y no los dirigentes de tu partido la verdad es que no decepciona, da escalofríos. Hubiera esperado al menos una arremetida interna contra quienes rompiendo todo código realizaron tan miserable acción en mi contra”.
Ante esta situación, Thayer lanzó una dura crítica a la colectividad: “A veces creo que a este partido le falta vieja política, la que con todos sus ripios se para desde la fraternidad y el atrincheramiento con los suyos. Esta falta me inmoviliza para poder proyectarte dentro del partido. (…) Perder, al igual que ganar, es inherente a militar, pero no se puede perder solo. Las derrotas en la militancia son colectivas como en las familias y los golpes se reciben juntos. Entiendo, pero no acepto que predomine el cálculo, por ejemplo, al no confrontar con la Contraloría porque esa semana particular hacerlo implicaba ponerse junto a la derecha. (…) No puedo aceptar que el pragmatismo supere la frontera de la lealtad”..