El presidente José Antonio Kast cumplió seis meses en La Moneda y la prensa argentina realizó un análisis de su gestión, apuntando a la caída en los índices económicos, la serie de errores no forzados en el proceso de instalación y a “la debilidad” del Ejecutivo en materia internacional.
Al otro lado de la cordillera miran con detención el arribo de Kast al Gobierno, por lo que La Nación de Argentina realizó un repaso de su manejo al frente del país, calificándolo como “un primer semestre de pesadilla”.
En esta línea, el medio precisó que el único medidor donde el Ejecutivo enfrenta números azules es en seguridad, con una caída en los delitos violentos como homicidios y secuestros.
“Esta es la dimensión con el saldo más positivo de los primeros seis meses del gobierno”, explicó Gabriel Negretto, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid, quien hizo énfasis en que estas cifras ya venían a la baja durante el gobierno de Gabriel Boric.
Sin embargo, estos resultados no logran traspasarse a la sensación de seguridad de la ciudadanía, donde el 73% tiene mantiene un alto temor a ser víctima de un delito.
“La máquina no arranca” en economía
En términos económicos, La Nación hizo hincapié en el alza de la inflación hasta el 4,1% en agosto, “después de ubicarse por debajo del 3% cuando Kast asumió”, a lo que se suma la alta cesantía y el desplome de las previsiones de crecimiento.
“El problema es que, por ahora, la máquina no arranca”, declaró Cristóbal Bellolio, académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez.
Pero el medio transandino también puso atención en que “el desgaste no proviene solamente de los indicadores. También se alimenta de errores propios. Kast llegó al poder después de acusar a Boric de improvisación, amiguismo y falta de experiencia. Sin embargo, en los primeros cuatro meses hubo más de 30 modificaciones en cargos superiores y, al acercarse el semestre, las salidas rondaban las 45″.
Otro de las temáticas que han hecho tambalear la gestión de José Antonio Kast es la política internacional.
“Kast arribó a La Moneda con una explícita cercanía ideológica con Donald Trump y Javier Milei. Esperaba que esa sintonía le abriera puertas en Washington y reforzara un nuevo eje regional de gobiernos de derecha”, precisó La Nación, pero esto no se reflejó en resultados, ya que la Casa Blanca aplicó aranceles de 12,5% a productos chilenos.
Sin embargo, Chile profundizó la cooperación diplomática y de seguridad con Estados Unidos, pero la Casa Blanca aplicó igualmente aranceles del 12,5% a distintos productos chilenos, aunque dejó fuera sectores estratégicos como el cobre y el litio.
“La apuesta por hacerle cariño, congraciarse con él y aparecer más trumpista que nadie no ha dado resultados. Cuando se trata de aranceles o sanciones, Estados Unidos no ha tenido ningún miramiento ni ha concedido un trato especial a Chile”, apuntó Bellolio.
Cristóbal Bellolio planteó al periódico que la controversia generada por el Estrecho de Magallanes y que se ponga en entredicho la soberanía chilena en la zona deja al descubierto la “debilidad” de la labor de Cancillería, más centrada en los negocios que en enfrentar golpes geopolíticos.
“Ni la amistad ni la cercanía ideológica de Kast con Trump y con Milei le han servido de mucho”, sentenció el analista.