“La acusación contra Rabat va a contar con los votos”, dijo a EL DÍNAMO el presidente del PPD, Raúl Soto. Para lograr los votos, sin embargo, se necesita el texto. Ha pasado una semana desde el anuncio y el texto aún no se presenta.
El primer plazo que se impuso la oposición caducó el martes pasado. Luego se habló de que no pasaría del viernes. Y ahora está en duda si el texto verá la luz en plazo breve.
Mañana jueves las bancadas de oposición —PC, FA, PS, PPD, PL y DC— tendrán una reunión en que abordarán los principales tópicos del libelo. En la cita se espera que también participen los equipos jurídicos y los abogados constitucionalistas de todos los partidos del sector. Tras la reunión, la oposición anunciará nuevas fechas. “Inicios de la próxima semana”, asegura un dirigente oficialista.
Fuentes del sector aseguran que el retraso se debe a lo complicado que ha sido detectar infracciones flagrantes a la Constitución por parte del ministro de Justicia Fernando Rabat. Esto, explican, se debe a que los cuestionados decretos con las rebajas de condenas a abusadores sexuales de menores no han sido publicados. El detalle de su contenido no se conoce.
Raúl Soto aseguró que esa falta de acceso es el principal obstáculo, por lo que parlamentarios opositores recurrieron a la Contraloría para exigir que el Ministerio entregue la documentación, resguardando la identidad de las víctimas. Según el Gobierno, los decretos no han sido entregados porque se está trabajando en reservar antecedentes que puedan hacer identificables a las víctimas. “En ningún caso se está ocultando información”, dijo hoy el vocero Gonzalo Arenas.
Desde otros sectores de la oposición se ha dicho que la demora apunta a generar un texto robusto. “Me interesa que presentemos una acusación sólida y contundente que ponga el foco en donde corresponde”, dijo el diputado Jaime Araya (ind.-PPD).
La demora, sin embargo, ya genera incomodidad en el propio sector. “Si tú anuncias algo, tienes que hacerlo. Entonces se han demorado más de la cuenta”, advirtió el senador Ricardo Celis (PPD), quien además planteó que prolongar el ingreso podría afectar la credibilidad de quienes anunciaron la medida.
Respiro para La Moneda
El retraso abrió una puerta a La Moneda y el oficialismo, que salieron a contrarrestar el relato opositor. El primero fue Kast, quien desde Roma emplazó a la oposición. “Han tenido una semana para presentar la acusación constitucional, no lo han hecho”, dijo, y agregó: “Que presenten la acusación mañana, porque la han anunciado todos los días”.
Sobre el libelo, afirmó que “cada día le falta un antecedente más”. También apuntó al principal argumento opositor que es que se haga valer la responsabilidad política: “La responsabilidad, que es política, no de derecho, la asumí yo”, dijo el mandatario.
Hoy se sumó Arenas, quien sostuvo que “estas solicitudes de que se entreguen tan rápidamente los decretos tienen mucho que ver con ocultar otra cosa que el presidente ya anunció desde Roma: aquí tenemos una oposición que está tratando de poner al Gobierno en una situación difícil sobre los tiempos de respuesta. Pero el único tiempo que importa es cuando la oposición va a presentar la acusación constitucional”.
El vocero agregó que “aquí nosotros estamos viendo una verdadera teleserie política por parte de la oposición, que trata de sacar el mayor provecho de un drama humano que nosotros estamos tratando de solucionar”. Y llamó a la oposición “a que se sume a la ley de nunca más, que se sume a la mesa de víctimas que se está instalando”.

A juicio de Arenas, “cada día que pasa sin presentarse esa acusación constitucional es un argumento más para creer que la oposición con esto solo busca montar una teleserie política para sacar provechos que van más allá de las víctimas”.
El oficialismo, en tanto, ha reforzado el argumento de que el retraso se debe, en gran parte, a la falta de sustento jurídico de la AC. Esto, creen en las dirigencias de los partidos, ayudaría a persuadir a los diputados oficialistas que están evaluando aprobar el libelo. A la vez, complica los cálculos de la izquierda de obtener apoyos más allá del propio sector.
Los números son ajustados. El bloque opositor suma 65 diputados y necesita 76 para aprobar el libelo. Los candidatos naturales son los diputados oficialistas que han pedido la salida de Rabat, entre ellos Omar Sabat, Macarena Santelices, Eduardo Durán y Claudia Mora, aunque ellos no han precisado cómo votarían, y los 14 diputados del Partido de la Gente (PDG).
En el PDG, en tanto, el jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, aseguró no ver argumentos que sustenten que el ministro cometió una infracción a la Constitución.
Ya el 29 de octubre había dicho que “no voy a desgastarme en tratar de bajarle un ministro al gobierno” y que la votación “probablemente va a terminar siendo voto a voto”, sin descartar dar libertad de acción.
La bancada, afirmó, no decidirá mientras no conozca los fundamentos del libelo. Pero no todos comparten esa lectura: siete diputados del PDG apoyaron la resolución de la Cámara que pidió la salida de Rabat, y la diputada Zandra Parisi dijo que “no descarto absolutamente nada”.