Durante la jornada salieron a la luz una serie de mensajes de WhatsApp entre el abogado Luis Hermosilla y José Ramón Correa, quien alcanzó notoriedad al convertirse en el segundo mayor accionista de Azul Azul.
Según Reportea, las conversaciones entre ambos abogados dejaron ver la red de contactos e influencias de Correa al interior del Poder Judicial.
En el año 2018, Luis Hermosilla le pidió al ahora accionista de la U que intercedería ante Manuel Valderrama, ministro de la Corte Suprema, a quien José Ramón Correa lo catalogaba de “amigo”, para evitar que se anulara el juicio por la muerte del matrimonio Luchsinger Mackay.
Pero el nombre de Valderrama, quien reconoció que conocía a Correa pero evitó tildarlo de “amigo”, volvió a tomar relevancia, ya que el abogado presentó un recurso ante la Sala Penal del máximo tribunal, que preside el magistrado, para que se declare ilegal el allanamiento a sus oficinas, en el marco del caso Sartor.
En esta indagatoria, se investiga las circunstancias en las cuales José Ramón Correa pudo quedarse con la propiedad del 21% de Azul Azul, controlador del club Universidad de Chile, ya que habría recurrido a un fondo vinculado al propio Sartor.
En 2018, José Ramón Correa realizó gestiones para revertir la salida de Dorothy Pérez, cercana a él, de la Contraloría, luego de su remoción ordenada por el entonces contralor Jorge Bermúdez.
El recurso de protección fue acogido en la Corte Suprema con el voto clave de Ángela Vivanco, cuya llegada al máximo tribunal fue promovida precisamente por Correa y Luis Hermosilla.
Las conversaciones también mostraron cómo Correa coordinó nombramientos judiciales con el ex ministro del Interior, Andrés Chadwick, y el abogado Gabriel Zaliasnik.
José Ramón Correa indicaba en sus diálogos con Hermosilla que Juan Cristóbal Mera, ministro de la Corte de Apelaciones, era “absolutamente nuestro”, además de conseguir la designación de José Manuel Díaz de Valdés en el Tribunal Constitucional.