La Tesorería General de la República (TGR) salió al paso de la controversia generada en los medios por la prescripción de una deuda superior a $30 mil millones, asociada a la empresa Cugat, luego que se apuntara a la institución por haber dejado transcurrir el plazo legal para concretar gestiones de cobranza.
En una declaración pública, la Tesorería dejó en claro que “la empresa referenciada en los reportajes, y que supuestamente estaría en pleno proceso de expansión de negocios, corresponde a otra persona jurídica de aquella respecto de la cual se declaró la prescripción mencionada en diversas crónicas y reportajes informativos”.
En esta línea, precisaron que la empresa cuya deuda tributaria fue declarada prescrita – Comercializadora Cugat SpA- “fue sometida a todas las acciones de cobro posibles y TGR realizó múltiples indagaciones de bienes ante bancos, instituciones financieras y Conservadores de Bienes Raíces, no encontrándose activos sobre los cuales pudiera ejecutarse la deuda tributaria”.
Tesorería reiteró que “la empresa de alto patrimonio y proceso de expansión referenciada en los reportajes, no ha sido objeto de declaración de prescripción de su deuda tributaria”.
La compañía involucrada en este caso no registra timbraje de documentos ante el Servicio de Impuestos Internos desde 2012 y desde el organismo apuntaron que “se ejercieron oportunamente todas las acciones de cobranza y se agotó la búsqueda de bienes, en todas las bases de datos de que dispone el Servicio, como numerosas gestiones en terreno”.
Es por ello que la Tesorería General de la República fue enfático en puntualizar que “la prescripción de la deuda, materia de los informativos, no obedece en forma alguna a falta de gestión por parte de TGR, sino a la aplicación de los procedimientos establecidos en el Código Tributario y en la normativa vigente, para aquellos casos en que no existen bienes o patrimonio sobre los cuales hacer efectiva la cobranza”.