Las descoordinaciones al interior del equipo del presidente José Antonio Kast cobraron su primera víctima, con la salida de Daniel Merino, director ejecutivo del Festival de Viña, de la Dirección de Programación de La Moneda.
Merino, quien seguía vinculado a la productora Bizarro y realizaba sus labores ad honorem, se había sumado al comando de Kast durante la campaña presidencial y tras el 11 de marzo contaba con correo institucional, era parte de la coordinación interna y de la comitiva oficial del jefe de Estado en sus giras.
Según consignó La Tercera, el entorno de Daniel Merino dejó ver el creciente choque entre los diversos equipos al interior de Palacio, lo que se tradujo en una serie de deficiencias en la planificación de las actividades del presidente Kast.
Si bien Merino mantenía buenas relaciones con el Segundo Piso de La Moneda, como el director de Comunicaciones, Cristián Valenzuela; el director de la Secom, Felipe Yeti Costabal; y la vocera Mara Sedini, con quienes trabajó en la campaña, esto no se replicó en otros departamentos.
Así, tuvo choques con el jefe de avanzada, Benjamín Jadue, y la jefa de gabinete de Kast, Catalina Ugarte, lo que se vio en el acto presidencial en Walmart, donde se registraron roces sobre el cariz de la actividad.
A pocas semanas de dejar su cargo, Daniel Merino había dejado luces de su postura, al precisar en sus redes sociales: “Los proyectos no fracasan por falta de ideas, sino por exceso de egos”.