Ángela Vivanco dejó el Centro Penitenciario Femenino (CPF) Santiago de San Joaquín, tras estar en prisión preventiva por la llamada arista Muñeca Bielorrusa del Caso Audios.
Tras abandonar el recinto, la ex magistrada de la Corte Suprema recalcó que “una persona de mi edad, una persona con mis condiciones de salud, una persona que hace meses no tiene ningún contacto con los coimputados y que es una persona que siempre ha estado disponible para la Fiscalía y también para el tribunal, evidentemente no soy una persona que se pueda catalogar de peligro para la sociedad. Al contrario, soy una persona que quiere colaborar. Yo quiero defenderme en un juicio justo”.
Vivanco, que está formalizada como autora de cohecho y lavado de activo, reiteró que es inocente de las imputaciones en su contra.
“Cuando fui ministra procedí siempre con honorabilidad y con rectitud, y eso es lo que espero demostrar. Y para eso existen los juicios, y para eso existen las condiciones dadas para poder rendir pruebas”, precisó la abogada.
La ex jueza del máximo tribunal recalcó que sufre complicaciones de salud derivadas de un cáncer y que debe hacerse cargo de su madre, que tiene 86 años y presenta daño neurológico.
“Ha sido un periodo muy duro para mí, para mi familia. No es fácil estar encerrado. Es complicado también para una persona que tiene la salud que tengo yo”, puntualizó Ángela Vivanco.