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“Sin humanidad” y “revictimizante”: las críticas a proyecto que obliga a oír latido fetal en aborto en tres causales

En caso que las mujeres no quieran oír los latidos fetales, el médico está obligado a no realizar la intervención quirúrgica.

El diputado libertario Cristóbal Urruticoechea presentó el proyecto llamado Escucha Su Corazón, iniciativa que busca que las mujeres que se acojan al aborto en tres causales están obligadas a oír el latido fetal de someterse a la intervención.

La propuesta consigna que “el proyecto tiene por objeto incorporar, dentro del procedimiento de consentimiento informado regulado en el artículo 119 del Código Sanitario, un deber específico de información a cargo del médico cirujano que ha de practicar el aborto: informar a la mujer, en forma previa y con carácter veraz y objetivo, que está obligado a mostrar mediante instrumentos electrónicos el sonido de la actividad cardíaca del embrión o feto”.

Según la iniciativa, el médico deberá informar si, de acuerdo con la edad gestacional, es detectable la actividad cardíaca del embrión o feto y, en caso de serlo, ofrecer “de manera verbal y directa” a la mujer la posibilidad de escuchar los latidos mediante los medios técnicos disponibles.

El proyecto establece que “la madre del nonato podrá declinar libremente este ofrecimiento, con todo, el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo si es que esa situación se verifica”.

Aborto tres causales: críticos acusan “revictimización” de mujeres

Una de las primeras voces en alzarse contra el proyecto que obliga a las mujeres que quieran someterse al aborto en tres causales a escuchar los latidos fetales fue la ex ministra de la Mujer, Antonia Orellana.

A través de una carta compartida en sus redes sociales, la otrora secretaria de Estado puntualizó que “siguiendo el guion de la ultraderecha colombiana y estadounidense, el diputado Urruticoechea ha presentado un proyecto que pretende obligar a quienes atienden a mujeres y niñas, en las causales de interrupción del embarazo por violación, inviabilidad fetal o riesgo vital, a escuchar el pulso del embrión“.

“No insistiré con el caso de la violación, pues el propio diputado Urruticoechea ya dijo que a ellas el aborto no las desviola, con una falta de empatía brutal. ¿Realmente es necesario hacer eso a quien sabe que el fruto de su embarazo no sobrevivirá a escuchar? ¿O a la mujer en riesgo vital y por tanto en procedimiento de emergencia? Sorprende que mujeres concurran con su firma a ese acto que más que estar contra el aborto, está contra la más mínima humanidad“, precisó Orellana.

Por su parte, Marcelo Ahumada, matrón, ecografista y jefe de carrera de la escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Santiago, sostuvo que “quienes realizamos atención clínica gestantes y, específicamente quienes realizamos ecografías, estamos obligados a evaluar y señalar en el informe sobre todo el estado de vitalidad de esa gestación, ya si está vivo o no, y evaluar la actividad cardíaca”.

Por esta razón, el profesional aseguró que “no es necesario bajo ninguna circunstancia, para hacer esta evaluación, tener que escuchar los latidos cardíacos. Por lo tanto, en términos médicos tenemos varias opciones de hacer esta evaluación”.

Ahumada agregó que “ofrecerles o obligarles a escuchar el corazón del feto, sobre todo en estos tres casos en que las personas ya se encuentran en un estado específico donde saben que se va a producir un aborto o que ese embarazo no va a llegar a su fin, no solo es innecesario, sino que es una medida aberrante que solo agrava la situación clínica en la que se encuentra”.

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