El norte del país vivió un complejo episodio a raíz de fuertes temporales que afectaron a la zona entre julio y agosto, donde muchos habitantes lo perdieron todo producto de las inundaciones y desbordes de ríos provocados por las lluvias que marcaron el invierno de este año.
A dos meses del paso del sistema frontal, los damnificados y vecinos de los sectores afectados buscan dejar atrás esta pesadilla en el marco de la etapa de reconstrucción, donde Desafío Levantemos Chile y Entel han tomado un rol protagónico realizando un despliegue que contempla preparación comunitaria, respuesta ante emergencias, y apoyo y monitoreo post catástrofe.
En este contexto se encuentra Canela, comuna de la Región de Coquimbo. Una zona con solamente 9.690 habitantes, de los cuales el 33% son adultos mayores, siendo la segunda comuna de la región con la tasa más alta de dicho rango etario.
Pese a lo pequeña que es Canela, son muchas las historias que hay detrás, las cuales permiten entender la realidad de un lugar que durante la mayor parte del tiempo se mantiene en pausa. Esto, debido a que su movimiento se concentra especialmente los martes, el único día de la semana que hay buses que trasladan a personas de sectores aledaños para que realicen sus comprar y desarrollen diferentes trámites en el “centro” de la comuna. El denominado “día de atención de público”.
Los rostros de la emergencia que azotó al norte del país
Una de estas historias es la de Manuel Rivera, un adulto mayor de 80 años que, junto a su esposa, abrió las puertas de su casa a EL DÍNAMO. Pese a los daños que aún se mantienen en el terreno de su hogar, ambos con una sonrisa y un buen sentido del humor, relatan cómo vivieron la emergencia en Mincha Norte, localidad a la que llegaron hace solo un año.

“Me decían: la ciudad te va a matar, y aquí casi me mató la lluvia”, bromea don Manuel, para luego invitarnos a recorrer los alrededores de su casa por donde se inundó.
“Por aquí entró el agua y me echó a perder todo”, comenta, mientras apunta a la quebrada situada al lado de su hogar, la cual también arrastró cientos de piedras que terminaron por invadir casi la totalidad de su predio.

Mientras ocurría la emergencia, Manuel narra que no fue hasta las 5 de la mañana de aquella jornada en que se despertó y se dio cuenta la gravedad de los hechos: “Yo la desperté (a su esposa) y le digo: nos entró agua a la casa… se nos echó a perder la cama y nos quedamos sin luz después”.
En este marco, aseveró que se negó a dejar su hogar y permaneció en él durante el sistema frontal. “No nos fuimos, todo lo que teníamos lo íbamos a perder. Mejor morir con las botas puestas, antes que después no encuentre las botas”, expresó.

Tras esta situación, el adulto mayor asegura que su esposa, Filomena, aún tiene problemas para conciliar el sueño: “No duerme mi señora. Se queda despierta hasta el otro día, porque cree que va a pasar algo”.
Bajo este contexto, destacó la labor de los vecinos, los voluntarios y su hijo, quien lo ha acompañado en las labores de reconstrucción y lo visita constantemente.
“Me gustaría que me arreglaran la quebrada, para que en caso de que llueva no seguir sufriendo de nuevo… sería muy bueno”, señaló, lamentando lo complejo que resulta que máquinas accedan al sitio.

Otro caso es el de Irma Bugueño, quien igualmente nos recibió en su casa para abordar el duro escenario que enfrentó durante el último invierno. La adulta mayor también sufrió las consecuencias del frente de mal tiempo, cuyo evento la mantuvo fuera de su hogar por más de una semana, periodo en el que permaneció en un albergue.
La mujer acababa de recibir una mediagua en Canela Alta cuando ocurrió la emergencia. “Llovió y goteaba todo para adentro, estuvimos 8 días albergados. Estaba preocupada por mi casa, que estaba sola”, relata.
“El temporal fue grande. Esta casita estaba recién hecha, por nada no se la llevó el viento”, comenta Irma mientras fija su mirada en su hija, quien observa desde un costado.

“Ella es discapacitada, pero es mi compañera fiel. Donde andamos, estamos las dos”, dice, explicando que las complicaciones de su hija surgieron a raíz de problemas de salud que la mantuvieron en estado vegetal durante cinco años.
“Hace como dos meses que estamos aquí en esta casita. Estamos muy felices, ya tengo por ahí unas plantitas, unas lechuguitas, unas matitas de cebolla. Algo para comer”, señala.

El rol de la conectividad en zonas aisladas
Pese a que Canela es la comuna más pequeña de la provincia de Choapa, la configuración del territorio hace muy complejo el acceso a diferentes lugares. En este sentido, mantenerse comunicado puede ser vital en medio de una emergencia, considerando también que gran parte de la población está compuesta por adultos mayores.
De hecho, según pudo conocer este medio, son varios los habitantes que no tenían o nunca habían tenido acceso a un teléfono para comunicarse. En este marco, como parte del programa “Primera Respuesta”, el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) móvil de Entel y Desafío Levantemos Chile se desplegaron en las comunas de Canela, Illapel y Salamanca y entregaron más de 700 dispositivos –celulares y baterías portátiles– a vecinos afectados, con el objetivo de facilitar herramientas a personas que puedan necesitarla particularmente frente a situaciones complejas.
Ante esto, Manuel destacó que el hecho de tener acceso a estos aparatos “significa mucho”, ya que le permitirá “saber de mis hijos, en caso de que a mí o a él nos pase algo. Es lo más necesario para la familia”.
Por su parte, Irma expuso que “me siento feliz porque es una ayuda para los adultos mayores porque no nos alcanza para comprar un celular. Mi niña nunca había tenido uno”.
“Hemos impactado a más de 1,3 millones de personas alrededor de 112 comunas, hemos beneficiado a más de mil personas mayores con entrega de equipos móviles y esperamos que esto siga creciendo. Hemos prestado ayuda en los eventos del norte y en los eventos del sur también”, enfatizó a este medio, Patricia Muñoz, gerente de Comunicaciones Corporativas y Grupos de Interés de Entel.

Afectados por temporales en Coquimbo recibieron celulares y baterías portátiles
En una alianza entre Desafío Levantemos Chile y Entel, se entregaron cientos de equipos para que adultos mayores puedan mantenerse en contacto con sus familias y disponer de una herramienta de comunicación ante eventuales emergencias.
“Quiero agradecer, porque esto realmente nos viene a servir de mucho, siendo que somos la segunda comuna en la Región de Coquimbo que tiene la más alta tasa de adultos mayores… Tenemos un nacimiento de un niño o niña por cada 150 adultos mayores”, declaró el alcalde de Canela, Waldo Contreras, durante la actividad.

En este marco, el director de Emergencias de Desafío Levantemos Chile, Askaan Wohlt, manifestó: “Nuestra experiencia nos ha enseñado que la emergencia no termina cuando las lluvias se van, el incendio se apaga o termina el terremoto, sino que viene una etapa igual de exigente, donde la comunidad necesita sentirse acompañada para reconstruir”.
Respecto al Programa de Primera Respuesta, Patricia Muñoz, enfatizó que se busca “incorporar la prevención y el acompañamiento durante las emergencias y el post emergencias”. Bajo este contexto, dio detalle sobre el camión que los acompaña durante las catástrofes: “Este camión llega con conexión satelital de Starlink, tenemos un panel solar para poder dar conectividad en caso que no haya energía eléctrica y además se alimenta con un generador, tiene enchufes con capacidad para cargar 50 equipos simultáneos”.
“El sistema frontal pasó en julio-agosto y hoy día estamos terminando septiembre. Cuando ya pasó la emergencia, muchas veces la gente sigue esperando ayuda y en este recorrido nosotros hacemos un levantamiento de quienes pueden necesitar. Entre Canela, Illapel y Salamanca esperamos impactar a 360 personas mayores con esta entrega de equipos, porque todas las conexiones con las plataformas del Estado y con los servicios públicos son a través del celular y eso permite que también el Estado pueda prestar la ayuda a través de personas más conectadas”, sentenció.
