La ironía del apetito: la moda en tiempos del Ozempic
Mientras los laboratorios apagan químicamente el apetito de las clases acomodadas y las dejan al borde de la anorexia , las grandes marcas de lujo saturan las pasarelas con diseños comestibles. Una paradoja neurótica donde la élite se viste de lo que ya no se permite ingerir.
Luis Bellocchio