El empresario inmobiliario, financiero, agrícola, del reciclaje y las telecomunicaciones, fundador del grupo Prisma, exdueño del Canal del Fútbol, tiene como preocupación principal (“hobby”, dice él) el desarrollo de las políticas públicas. Ha pasado horas, días, meses, calculando una reforma tributaria alternativa. Una que busca recaudar a través del consumo y que reduciría la tasa corporativa del 27% al 10%. Todo eso, dice, sin estresar las cuentas fiscales. “Este sistema que yo propongo no se va a hacer en este gobierno ni probablemente en varios más. Pero al final se va a hacer. Porque a la larga la lógica termina imponiéndose”, dice convencido.
La tasa alcanzó su punto más alto en más de un año, donde la inflación, el traspaso de costos y mayor riesgo de morosidad, son unos de los factores que explican estas cifras, según expertos consultados por EL DÍNANO, cuyo impacto se concentra mayormente en la línea de sobregiro, tarjetas de crédito y préstamos de consumo.