Luis Hermosilla prestó declaración ante la fiscal Claudia Perivancich, de la Fiscalía Regional de Valparaíso, quien está a cargo de indagar eventuales delitos de corrupción vinculados a nombramientos judiciales.
En su testimonio, dado a conocer por T13 y La Tercera, Hermosilla relató que recibía un pago de un millón de pesos mensuales por su rol de ser asesor externo del Ministerio del Interior, cuando era dirigido por Andrés Chadwick, durante la administración de Sebastián Piñera.
“Yo emitía una boleta de honorarios o factura y el Ministerio del Interior me pagaba mediante transferencia a mi cuenta corriente o a la cuenta corriente de mi oficina, previo a la entrega de un informe mensual de mi actividad profesional que era un informe genérico no detallado”, indicó.
En esta línea, Hermosilla detalló que “por instrucciones del presidente Piñera se generó una coordinación entre su persona y algunos abogados que ejercíamos la defensa penal de las más altas autoridades políticas del país. Esta fue una iniciativa del presidente porque quería estar informado al detalle del desarrollo de estos procesos y conocer las estrategias que implementábamos los abogados que materialmente ejercíamos las defensas. Esto dice relación con las causas vinculadas a los procesos relativos al 18 de octubre y a procesos que se abrieron como consecuencia de la pandemia del Covid. Dada la personalidad del presidente quiso conocer todo esto con mucho detalle”.
Pero esta labor, según precisó el abogado, se pagaba de forma separada a su gestión como asesor del Ministerio de Interior: “El presidente tomó la decisión de pagarnos una cantidad que no recuerdo exactamente cuánto era, que puede haber sido de 100 UF mensuales ($4,1 millones) a Samuel Donoso y a mí. Cada uno recibía 100 UF mensuales. Estos pagos se hacían en efectivo y nos eran entregados indistintamente a Donoso o a mí, tras lo cual se los hacía llegar al otro. Normalmente Samuel recibía el dinero y me entregaba mi parte a mí, quien también me los entregaba en dinero en efectivo. Estos dineros nunca se pagaron con transferencia bancaria o depósito”.
“El período que cubrieron los pagos fue desde finales del año 2020 hasta por lo menos mitad del año 2022, los que se extendieron después de que el presidente Piñera hubiera dejado la Moneda en marzo de 2022 porque el encargo era de él”, agregó.
Las redes judiciales de Hermosilla
Consultado sobre sus redes en el Poder Judicial, Luis Hermosilla apuntó a la influencia que tenía Gabriel Zaliasnik, actual embajador de Chile en Israel.
“Gabriel Zaliasnik tenía más acceso que yo, a algunos ministros de la Corte de Apelaciones, incluso Suprema (…) Con Zaliasnik y Donoso conversábamos sobre quiénes eran los candidatos idóneos para asumir ciertos cargo judiciales”, relató a la Fiscalía.
Respecto a cómo controlaban los nombramientos en el Poder Judicial, Hermosilla reconoció que “a mí sólo me interesaban las ternas de Santiago. El resto de las cortes del país no me importaban”.
“Los requerimientos de opinión venían en gran parte desde el gobierno, más que de nosotros hacia el gobierno. Samuel y yo estamos en una misma posición de ser receptores de ternas enviadas por (Andrés) Sotomayor. Ambos somos personas consultadas por estas ternas”, sostuvo el jurista.
Al respecto, Hermosilla profundizó en el rol jugado por Zaliasnik y Samuel Donoso: “Estas conversaciones de nombramientos las sosteníamos entre Samuel Donoso, Gabriel Zaliasnik y yo, con Héctor Mery recurrentemente y, en algunos casos también con Benjamín Salas, Andrés Sotomayor y Pablo Urquízar. En particular las que nos interesaban más eran las Cortes de Santiago, San Miguel y Valparaíso. Por otra parte es importante señalar que sin perjuicio de las conversaciones que manteníamos sobre nombramientos con Samuel Donoso y Gabriel Zaliasnik, Zaliasnik era muy cercano con Héctor Mery. Puedo señalar que Gabriel Zaliasnik y Samuel Donoso son muy cercanos entre sí, incluso más y cercanos que ellos conmigo”.
Sobre el mismo, Luis Hermosilla profundizó que “había un interés político en escoger jueces republicanos, pero abogados litigantes podrían en general tener interés en poner a personas cercanas a las cuales poder acceder para determinadas causas”, poniendo como ejemplo el caso de la ex ministra de la Corte Suprema, María Teresa Letelier.
“En algún momento hablé con Héctor Mery a quien le planteé que era bueno su nombre porque tenía méritos suficientes y lo mismo hice con Andrés Chadwick que probablemente habló con Hernán Larraín a partir de esta opinión entregada por mí, aunque Chadwick ya no estaba en el gobierno a esa fecha”, sostuvo.