La nueva escasez
El problema ya no es la falta de información, sino su exceso. Llenamos cualquier momento de espera con una pantalla, una notificación o una respuesta inmediata. Hemos aprendido a eliminar el aburrimiento de nuestras vidas, justamente ese espacio que favorece una de las capacidades más valiosas para la innovación: conectar ideas que antes parecían inconexas.
Camila Mohr