Evidencia a conveniencia
El debate público exige una mínima honestidad intelectual: la evidencia no puede ser una bandera que se exhibe cuando conviene y se desecha cuando incomoda. Si quienes se sienten representados por la oposición o por el propio oficialismo aspiran a construir soluciones duraderas para el país, deben actuar reflexivamente.
Pedro San Martín Ahumada