La BIPE Antisecuestros Metropolitana de la Policía de Investigaciones (PDI) concluyó que no existen indicios que den cuenta de la participación de terceras personas en la supuesta agresión sufrida por Rodrigo Rojas Vade.
El controvertido convencional fue encontrado el pasado 11 de marzo, mismo día del cambio de mando presidencial, a un costado de la Ruta 78, entre Melipilla y Talagante, con graves lesiones en su cabeza y rayados en sus brazos que decían “Viva Kast” y “No + zurdos”.
Con el correr de los días, la principal hipótesis que manejaba la PDI sobre el caso de Rojas Vade apuntaba al autoatentado, ya que el mismo tipo de amarras que tenía en manos y pies aparecieron en su domicilio, además que su estado de salud correspondía más al consumo de drogas que a un intento de secuestro.
Ante esto, La Tercera dio a conocer los resultados del informe que la policía civil envió al Ministerio Público, donde se determina que “no es posible establecer la participación de terceros en estos hechos”.
Con esto, el próximo paso del fiscal Héctor Barros sería cerrar la investigación, sin levantar acusaciones en contra de Rodrigo Rojas Vade.
Esto, ya que no fue el ex convencional quien recurrió a la Justicia para presentar una denuncia por su situación, además que las lesiones autoinfligidas no están sancionadas penalmente y no existe un querellante.