Michelle Bachelet, el mundo no basta
La candidatura de Bachelet a la ONU era, justamente, una oportunidad de reconciliar a Chile con sus varias versiones. Mostraba la mejor cara de Kast: la generosa, la gentil, la cristiana. Obligaba a la oposición a sentir que no estaba del todo excluida del país. El presidente no lo entendió así, pensando que, eclipsada muy luego por Trump, Bachelet sería una anécdota. Pero Bachelet nunca es una anécdota.
Rafael Gumucio