Qué es la variante Delta y qué está haciendo Chile para evitarla

Esta nueva forma del COVID-19 fue detectada en India durante el mes de marzo y se ha extendido hacia al menos 74 países.

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Las autoridades incrementaron la vigilancia en las fronteras. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Las autoridades incrementaron la vigilancia en las fronteras. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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La variante Delta del COVID-19 tiene a gran parte del mundo en vilo. Detectada por primera vez en India, esta nueva forma del SARS-CoV-2 aparece como más contagiosa y perjudicial para las personas más vulnerables, teniendo incluso impactos moderados en el proceso de vacunación.

Desde marzo de este año, cuando se anunció el surgimiento de esta variante, se ha detectado en al menos 74 países. Su aparición fue asociada a la devastadora ola de infecciones y muertes que afectó a los indios entre abril y mayo, y ahora está relacionada directamente con los rebrotes de coronavirus en Reino Unido e Israel, naciones que parecían haber controlado totalmente la pandemia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que en los próximos meses esta mutación se iba a volver dominante en gran parte del mundo, por lo que pidió a los países tomar precauciones ante el relajamiento de las restricciones, especialmente por el fin de la obligatoriedad del uso de mascarillas y la autorización de viajes internacionales.

En Sudamérica se notificaron los primeros casos de Delta en Brasil, Perú y Argentina. Por el momento Chile no ha notificado su hallazgo, pero sigue atento a una inminente llegada, la que podría alterar la delicada situación epidemiológica que se vive.

Qué es la variante Delta

Durante el mes de marzo las autoridades sanitarias de India detectaron la variante B.1.617, a la que calificaron como “doble mutante” debido a que tenía dos mutaciones, E484Q y L452R juntas, la que la hacía más compleja en comparación a la variante Alfa, surgida desde Reino Unido.

Justamente los británicos recibieron de lleno el impacto de la variante Delta por su estrecha relación social y comercial con India. De hecho, el gobierno británico realizó los primeros estudios sobre el impacto de la mutación, concluyendo que es entre un 40 y un 60% más transmisible que Alfa.

Aunque aún no existen análisis completos sobre su capacidad de transmisión, se presume que sus pequeñas modificaciones en la proteína Spike podrían mejorar su capacidad para penetrar y fusionar las células de los pacientes.

En cuanto a los síntomas, un estudio realizado por Zoe Covid Symptom señaló que el síntoma más común de los contagiados es el dolor de cabeza, seguido de dolor de garganta, secreción nasal y fiebre. Las molestias son mucho más parecidas a un resfrío común, sin considerar la pérdida del gusto y olfato habitual en muchos pacientes COVID-19.

El origen y la expansión

Aunque el gobierno indio habló por primera vez sobre la variante india en marzo de este año, los primeros reportes sobre una eventual mutación del virus ocurrieron en octubre de 2020, cuando el país aún tenía una situación epidemiológica relativamente contenida.

Durante el año pasado país asiático tuvo una larga cuarentena, la que finalmente no rindió frutos con una baja sostenida de casos. Entre marzo y abril se realizaron diversas fiestas religiosas y eventos políticos, los que habrían sido clave en la expansión descontrolada del SARS-CoV-2.

En mayo, Reino Unido informó de la aparición de los primeros casos vinculados a la variante Delta. Luego se sumaron otros países europeos como Alemania y Dinamarca. En ese mismo tiempo se notificaron infecciones en Estados Unidos, Canadá y Australia. Los datos de la iniciativa GISAID y de la herramienta PANGOLIN estiman que 74 países han detectado la mutación.

En Sudamérica, el Consejo Nacional de Secretarios de Salud de Brasil (CONASS) anunció la detección de seis casos en un barco procedente de Sudáfrica. Perú, en tanto, notificó la situación de una mujer de 78 años de Arequipa, quien resultó contagiada y que no contaba con salidas recientes del país. Argentina también confirmó el hallazgo de la variante en viajeros que arribaron a Buenos Aires.

Impacto en las vacunas

La variante Delta aún es desconocida en su totalidad, pero los estudios realizados en Reino Unido han permitido obtener algunos antecedentes sobre el impacto en la vacunación contra el COVID-19.

La revista The Lancet dio a conocer algunos antecedentes, afirmando que el 79% de los vacunados con una sola dosis de la vacuna de Pfizer registraron una respuesta neutralizante de anticuerpos reducida al 32% en comparación con la cepa original, y al 25% con la variante Beta.

Otra investigación de la revista Cell señaló que tanto las vacunas actualmente disponibles seguirían siendo útiles, ya que “no hay evidencia de un escape generalizado de anticuerpos”, aunque precisaron que “la concentración de anticuerpos neutralizantes en la sangre se redujo algo, lo que puede provocar algunas infecciones irruptivas”.

La Public Health England (PHE) -el organismo de salud pública de Inglaterra- entregó un análisis de la efectividad de la vacuna de AstraZeneca, confirmando que las dos dosis previenen en un 92% la posibilidad de ingresar a una UCI y logra un 100% de efectividad para evitar la muerte en el caso de infección por la variante Delta.

Por el momento no hay estudios disponibles de las vacunas chinas Sinovac y Sinopharm, mientras que Rusia ha asegurado que la Sputnik V es “altamente efectiva”, sin presentar mayores antecedentes para confirmar su conclusión.

La OMS reiteró que las vacunas “son efectivas”, pidiendo a los países avanzar en la entrega de las segundas dosis y mantener las medidas de cuidado personal como el lavado de manos y distanciamiento físico.

Medidas para evitar su llegada a Chile

Chile aún no tiene casos notificados de la variante Delta. Desde el Instituto de Salud Pública (ISP) informaron que la mutación predominante del país sigue siendo la Gamma (brasileña), la que se expandió junto con la erróneamente llamada “variante andina” -que no está calificada como de “preocupación”-.

Durante el balance diario COVID-19 del lunes, la subsecretaria de Salud, Paula Daza, afirmó que se reforzarán los controles en las fronteras terrestres y aéreas con una intensificación de pruebas PCR y test de antígenos, para luego realizar una secuenciación genómica y determinar si una persona cuenta con el virus original o algunas de sus variantes.

La autoridad afirmó que en mayo se logró secuenciar 1.400 muestras, cifra que aún es menor considerando que diariamente se procesan entre 30 mil y 70 mil test PCR y de antígenos.

En ese sentido, el Ministerio de Ciencia ha empujado la puesta en marcha de un Grupo de Vigilancia Genómica, que incorporará a la red de laboratorios universitarios públicos del país, que respaldarán el trabajo del ISP en la secuenciación de las muestras para la detección de variantes.

Chile mantendrá sus fronteras cerradas al menos hasta el 30 de junio, quedando sujeta a una posible renovación. Debido a esto, las personas pueden viajar al exterior solo por razones estrictamente necesarias, cumpliendo con una cuarentena obligatoria al momento de llegar al territorio nacional. 

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